jueves, 20 de enero de 2011

Ama a quien te ama, no a quien te ilusiona



¿Por qué somos tan estúpidos? ¿Por qué aunque sabemos perfectamente lo que es imposible, nos seguimos empeñando en ello; seguimos haciéndonos ilusiones, seguimos esperando, seguimos soñando con ello? ¿Quién fue tan cruel como para poner el corazón por encima de la razón?
Solo esperamos ver, hablar…saber una minima cosa de esa persona, esa persona que lo es todo. ¿Y por qué? ¿Acaso vamos a conseguir algo? Si, una cosa seguro que la vamos a conseguir: sentirnos mal. Porque la espera es totalmente distinta a lo que ocurre cuando conseguimos ver o hablar con esa persona: la esperanza pasa a ser desesperanza, la ilusión pasa a ser desilusión, la felicidad a tristeza. Y lo peor de todo es tener a esa persona ahí y saber que no podría estar mejor que contigo, que te importa de verdad, que harías lo que fuera por ella, que nunca dejarías que estuviera triste; y a pesar de todo eso, a ella le da igual todo eso, no se fija o no quiere fijarse en todo lo bueno que harías por ella.
Y aun peor, es que lo mas probable es que otra persona sienta lo mismo por ti; otra persona que te hace ver la luz cuando estas totalmente en sombras, que siempre está ahí cuando lo necesitas; y a la que tu, a cambio de todo lo que hace por ti, solo seas capaz de recompensarla, en el mejor caso, con indiferencia, y en el peor, con dolor y sufrimiento.
¿Por qué razón nos obsesionamos con esa persona que nos hace tanto daño y prácticamente ignoramos a la que tanto bien nos hace? No lo se, pero piensa que tal vez ya sea hora de fijarse mas en esa persona que te quiere y dejar un poco de lado la que no sabe valorarte como te lo mereces…


Al que ingrata me deja, busco amante;
al que amante me sigue, dejo ingrato;
constante adoro a quien mi amor maltrata;
maltrato a quien mi amor busca constante.
 

Al que trato de amor, hallo diamante
y soy diamante al que de amor me trata;
triunfante quiero ver al que me mata
y mato a quien me quiere ver triunfante.

Si a éste pago, padece mi deseo;
si ruego a aquél, mi pundonor enojo:
de entrambos modos infeliz me veo.

Pero yo por mejor partido escojo
de quien no quiero, ser violento empleo,
que de quien no me quiere, vil despojo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario