domingo, 9 de marzo de 2014

Algo perdido



Dicen que cada derrota que sufres sirve para hacerte mas fuerte, que cada lágrima que cae te sirve para mejorar, para no cometer los mismos errores. Que cuando alguien se va, es porque en el fondo tenía que irse: porque no estaba hecho para ti, porque ya era la hora de que ocurriera... Dicen muchas razones. Y también que cuando alguien se va, es porque la vida pondrá en su lugar a una persona mejor, que te hará mejorar, te hará olvidar, te hará ver las cosas de otra forma...

No estoy para nada de acuerdo. Porque hay cosas que no mejoran, hay heridas que aunque cierren nunca dejan de doler. Porque hay cosas que no se olvidan, y hay cosas para las que solo existe una forma de verlas.
Porque cuando alguien se va, se pierde mas de lo que se ve a simple vista. Se llevan algo de dentro tuyo, y dejan un agujero que ya nunca desaparece. 
Que se llena de rencor, de tristeza, de enfado, de miedo, de apatía, de frialdad, de todo lo contrario a lo que una vez esa persona te hizo sentir.

Se llevan una parte de ti, que ya no vuelve nunca.

Cuando te falta algo muy importante...No te falta algo, te falta alguien

lunes, 24 de febrero de 2014

Vuelta completa




Aquí estamos otra vez. Desde que me ocurriera esto por última vez, hace años, ha pasado mucho. Todo es muy distinto, y a la vez muy parecido. Supongo que es cierto que la vida son ciclos. Distintas personas, distintos sitios, y aun así demasiado igual todo.

Ouroboros, la serpiente que se muerde la cola. Siempre es así. Inicio, continuidad, fin, y vuelta al inicio desde el punto en que partiste. Ciclo terminado. Vuelta completa.
Se muerde la cola y duele, luego te alejas y deja de doler, y al final vuelves al punto de partida y a su correspondiente dolor.

Llega un momento en que das demasiadas vueltas. No quiero volver a repetir otra vuelta completa, porque se lo que significa. Y cuanto más pienso en ello, mas empieza a volver el ciclo.

Empiezan los pensamientos, la imaginación, los “¿y sí…?”, las sonrisas estúpidas.
El hecho de que me hagas los días un poco más llevaderos, de alegrarme un poco cuando me hablas, cuando me necesitas, cuando quieres que te enseñe algo nuevo y cuando quieres mi apoyo.

Y sobre todo, empieza otra vez el dolor. Y no sé si podré soportarlo otra vez. Porque los pensamientos son solo pensamientos, porque en realidad muchas otras personas aportan más que yo, porque sé que al final las cosas son como son, y no son nada.

Quizás sea mejor cortar la cabeza de la serpiente y caer a un lugar en el que no hay felicidad, pero tampoco hay dolor.


No es miedo a empezar de nuevo, es miedo a terminar de la misma manera

martes, 11 de febrero de 2014

El fin

Estoy ya cansado. Demasiado cansado, nadie se imagina cuánto. Estoy harto. Cada vez que le busco el sentido a las cosas, parecen más un sinsentido.

Veo por todas partes gente que esta junta que no se quiere, gente que se preocupa por los demás y a cambio solo recibe dolor, gente que solo hace daño y a la que la vida trata estupendamente. ¿Por qué cuanto más se esfuerza alguien en hacer feliz a otra persona, más dolor recibe? ¿Por qué las personas son tan injustas unas con otras? ¿Por qué me duele en el alma cada vez que una persona habla con total indiferencia de la que debiera ser la persona más importante de su vida? ¿Y por qué hoy en día esto es lo más normal?

Estoy harto, de verdad. Estoy harto de este mundo en que no soy nadie y en el que nunca lo seré. En el que ya no tengo sueños, porque me los han roto todos. En el que tratar bien a la gente y hacer cosas buenas solo trae dolor. En el que el sufrimiento te hace cambiar tanto que a veces, apenas te reconoces.

Quizás lo mejor sea terminar con todo y ya está. ¿Alguien sabe lo que se siente estando rodeado de gente, y aun así sentirse solo? ¿Pensar que daría igual que estuvieras aquí o no, porque eso no cambiaría nada? ¿Pensar que si de pronto desaparecieras, nadie te echaría de menos? Yo llevo 23 años sintiéndome así todos los días de mi vida. Es mucho tiempo. Demasiado para que alguien aguante tanto.

Desde hace un par de años y hasta hace poco, sí que deje de sentirme solo, pensé que por fin el hecho de existir servía para algo, y que si desapareciese alguien me extrañaría. Pero me equivoque. Fue solo una ilusión. La ilusión más bonita que he vivido nunca, pero ilusión al fin y al cabo. Una ilusión de la que hoy solo quedan recuerdos, tan bonitos como dolorosos.

Sé que si me voy, tampoco nadie me echará de menos. Está claro que algunos si, durante un tiempo. Pero no creo que muchos ni mucho tiempo. A día de hoy, todavía pienso todos los días en una persona importante que perdí, hace ya 16 años. Todos los días la pienso, y muchos de ellos aún se me saltan las lágrimas. No sueño siquiera con que alguna persona me eche de menos la mitad de tiempo.

Ya no me queda nada por hacer. Los sueños que alguna vez tuve, unos pocos los he cumplido y la mayoría ya son irrealizables. No me queda nada ni nadie por quien luchar. Nada ni nadie por quien seguir hacia delante. Dentro de mí ya no hay nada. Ni esperanzas, ni motivaciones… nada. Estoy totalmente hueco. Solo me queda dolor y sufrimiento, y un continuo deseo de acabar con todo y descansar para siempre. 

 
“Puede que solo seas una persona para el mundo, pero para una persona, tu eres el mundo” He dicho esta frase a 2 personas en mi vida. A una de ellas nunca llegó a importarle, a la otra ya no le importa. Me encantaría que alguien fuera capaz de decírmela, o que me la hubiera dicho alguna vez. Pero se que eso no pasará. Hoy solo es otro sueño roto.

sábado, 8 de febrero de 2014

Adiós, y hasta siempre




Hoy te he visto. Y tú a mí. Has mirado casi inmediatamente a otro lugar, y yo he tenido que responder de la misma forma.
¿Qué has sentido al volver a verme? Supongo que nada. O nada bueno. A mí me ha dado un vuelco el estómago, y me he puesto muy triste, más de lo que ya lo estaba. Hubiera deseado en ese momento ir corriendo hacia ti y darte un abrazo. Que estupidez. Como si alguna vez fuera a volver a darte un abrazo.
He visto tus ojos mirando los míos, aunque solo haya sido un segundo. Me han parecido que eran más fríos de lo que recordaba, aunque supongo que es normal. Luego te he visto otra vez, sin tu verme a mí. Esta vez sí eran como yo recordaba: sonreías con la boca, pero también con los ojos. Ya ni recuerdo la última vez que te vi así. 

Y esta habrá sido la última vez que la vea. No voy a volver a ningún sitio en que pueda verte, así que salvo que seas tú quien mueva alguna ficha, no volveremos a vernos nunca más.
Tan solo espero que esa sonrisa que he visto sea la señal de que estás mejor, de que las cosas te van bien.

Sé que tú eres más fuerte que yo, así que sé que a ti hoy no se te habrá caído el mundo encima como a mí. Parece que hubiera sido ayer cuando me dejaste, y no hace meses.
Pero supongo que para mí siempre será como si hubiera sido ayer. Porque sé que ni te lo crees ni es algo que ya te importe, pero yo siempre cumplo lo que prometo. Me llevará más o menos tiempo, pero lo cumplo. Y sé que la mayor estupidez que puede existir es querer a alguien que ya no solo no le importas, sino que además seguramente te odie.

Pero quien me conozca, sabe que soy esa clase de estúpido que es capaz de cumplir una promesa que te hice una vez, mirándote a los ojos, aunque le amargue y le arruine el día a día. La promesa de que pasara lo que pasara, nunca dejaría de quererte.


A veces las nubes se van, pero el sol ya no regresa

miércoles, 5 de febrero de 2014

Las cosas que se callan



Quizás una de las peores cosas de estar deprimido es que no puedes ser totalmente sincero con la gente. Quizás sea simplemente que no tienes ganas de hablar, o que piensas que si lo haces vas a echarte a llorar; pero al final lo cierto es que no puedes compartir del todo lo que de verdad piensas. 

Y muchas veces, te obligas a estar callado, dar una corta respuesta e intentar desviar el tema hacia aquello que no es lo que te causa daño. Por eso, quizás sea mejor poner aquí esas grandes respuestas que no se parecen en nada a lo que se dice, pero que son mucho mas sinceras:

- Sal un poco, vete por aquí, tómate un tiempo, aun tienes mucho que conocer, hay cosas realmente bonitas ahí fuera.
+ Si, a ver si cuando tenga tiempo voy a algún lugar.
* ¿Y para qué? Yo ya vi hace tiempo lo más bonito que se puede ver en este mundo; y hoy creo que me arrepiento de ello. Porque no me di cuenta en su momento, pero se convirtió a la vez en bendición y maldición: di gracias por verlo muchas veces, y me maldigo por no verlo muchísimas más. Al menos sé que es algo mío, alguien que nadie sabrá que era y que nadie más volverá a ver, porque es algo que solo yo he podido.
- Bueno, las cosas se superan, ¿no vas a estar deprimido toda la vida verdad?
+ No claro, supongo que no.
* Y que sé yo… ¿Toda la vida? Para mi esa expresión no significa nada. Yo he vivido muy poco tiempo, pues no tenía vida antes ni la tengo ahora. Mi vida comenzó con la llegada de una persona, y terminó con la partida de esa misma persona. "Toda la vida" puede ser un periodo de tiempo muy pequeño, por unas razones u otras.

- Tranquilo, conocerás a otra persona mejor, que será capaz de darte lo que ella no supo.+ Si, jeje, eso espero
¿Lo que no supo darme? Sí, es cierto, hubo algo que nunca me dio, y que a la vez era lo único que yo deseaba, lo único que he querido en toda mi vida. Apenas a los pocos meses me di cuenta de que nunca me lo daría, pero no me importaba, era feliz. Me decía “tal vez tan solo es una tontería mía, ahora soy feliz y no lo tengo, así que puede que no sea tan necesario al final”. Pero si, si lo era, a pesar de que yo me empeñara en intentar negarlo. A día de hoy supongo que ya da igual, si la persona que más cerca ha estado de dármelo no lo ha hecho, no lo va a hacer nadie. Supongo que es culpa mía por quererlo. He visto a cientos, por no decir miles de parejas, y ninguno se lo ha dado al otro. Todos se quieren mucho, pero a la hora de la verdad, ninguno es capaz de darlo.

Nunca esperé que me lo dieras, pero muy muy en el fondo, sí que seguía esperándolo. 
Por eso, tal vez lleve muerto más tiempo del que creía.
Tal vez no haya conseguido ser de nuevo totalmente feliz desde el día en que perdí toda esperanza de alguna vez recibirlo.
Tal vez este triste desde una fría noche de verano, al aire libre y a la orilla de un lago, en la que solo se veían millones de estrellas brillantes, y solo se oían los sollozos de alguien a quien a la vez le habían arrebatado su mayor sueño y le habían roto el corazón.

Dicen que de todo se aprende, pero ojalá algunas lecciones no fueran tan duras.


miércoles, 29 de enero de 2014

Medicina



Hoy he leído una entrada en otro blog. Se titulaba algo así como “Todo lo que tienen que soportar los novios de una estudiante de medicina”. La he leído completa, y no he podido evitar una leve sonrisa al ver ciertas cosas, aunque realmente estaba bastante triste. 
Me ha traído muchos recuerdos, demasiados. Y lo peor es que son solo eso: recuerdos que ya nunca volverán a suceder.

Prácticamente todo lo que decía la entrada era cierto: hay pocos temas de conversación que no trataran sobre el estudio y las cosas dadas en la carrera, y si había otro se solía desviar hacia esto; hacer cosas totalmente normales como ir al cine debían posponerse semanas o meses debido al poco tiempo del que se disponía; las horas que estabas/hablabas con esa persona eran una minucia comparado con el tiempo que se dedican los novios “normales” a hablar y estar juntos; al simplemente toser ya tenías una enfermedad súper rara; preocupaciones constantes con los exámenes y trabajos; cambiar (o eliminar por completo) planes continuamente…

Seguro que alguno pensará que no es para tanto, solo un poco de sacrificio…Pero creedme, a lo largo de los años todo eso llegaba a cansar, y mucho. Se echaba mucho de menos hacer cosas más sencillas o que no tuvieran que ver con siempre los mismos temas; o el hecho de simplemente verse un día fuera de lo normal, que escapara un poco de esta rutina.

Requiere muchísimo más sacrificio del que pensáis. Yo fui muy muy feliz, pero también sufrí muchísimo, y eso parece que nadie lo veía. Y a pesar de lo mal que estaba ciertas veces, no me importaba.

Merecía la pena seis días de sufrimiento por cada día bueno. 
Merecía la pena esperar el tiempo que hiciera falta para verla, si al final eras recompensado con una simple sonrisa.
Siempre creí que pasarlo mal por cosas así merecía la pena.
Pero supongo que me equivocaba. Supongo que al final era yo solo el que pensaba eso.

¿Por qué he dicho antes que “prácticamente” todo lo que decía la entrada era cierto?
Porque terminaba con esta frase: “Y, sobre todo, las estudiantes de medicina son conocedoras de todo lo anterior, de todo lo que soportan los novios de las estudiantes de medicina, y les quieren infinito por tener tanta paciencia.”


Quizás haya gente con suerte para los que se cumpla esta última frase. Desde luego, no fue mi caso…

Solo una mente humana inventaría algo tan estúpido como el amor

miércoles, 22 de enero de 2014

Pérdidas



Dicen que cuando sufres, la vida acaba compensándolo, pero yo no creo que sea cierto. 
¿Por qué se supone que es verdad, cuando mires donde mires, ves que a la gente “mala” le va mil veces mejor que a ti?
Y aún en el improbable caso en que sea cierto y haya alguna misteriosa fuerza que de repente diga que ya es hora de volver a tener ganas de vivir, 
¿Cuándo se supone que ocurrirá eso? ¿Cuándo ya lleves tanto tiempo mal que te de igual si viene algo bueno? ¿Cuándo ya ni siquiera sepas cómo reaccionar al ver algo que no es negro?

Dudo tanto que ese momento llegue, y si llega dudo tanto que sirva de algo... Y mientras tanto, ¿Que queda?
Nada. Seguir muriendo cada día un poco más por cosas que ya no tienen sentido, por personas a las que no les importas y por razones estúpidas. Continuar con una existencia triste, vacía, alimentada con pequeñas migajas de felicidad que se encuentran algunos días en algunos momentos, sin siquiera creer ya en que alguna vez las cosas puedan cambiar.




¿Sabes por qué las mejores personas siempre sufren? Porque siempre están ahí dando todo sin pedir nada a cambio, y eso nadie lo ve ni a nadie le importa



viernes, 27 de diciembre de 2013

Una historia como cualquier otra



Nos agarramos, encadenamos en vano nuestros corazones,
saltamos, sin preguntar nunca por qué.
Nos besamos, caí bajo tu encantamiento,
un amor que nadie podría rechazar.
Nunca digas que simplemente me marché,
siempre te querré
No puedo vivir una mentira, corriendo para salvar mi vida,
siempre te querré.

Entré como una bola de demolición,
nunca pegué tan fuerte en el amor.
Todo lo que quería era romper tus muros,
todo lo que tú alguna vez hiciste, fue destrozarme,
sí, tú, tú me destrozaste.
Te puse bien alto en el cielo,
y ahora, no bajas.
Poco a poco se dio torció,
me dejaste arder y ahora,
somos cenizas en el suelo.
Nunca digas que simplemente me marché,
siempre te querré.
No puedo vivir una mentira, corriendo para salvar mi vida,
siempre te querré.

Entré como una bola de demolición,
nunca pegué tan fuerte en el amor.
Todo lo que quería era romper tus muros,
todo lo que tú alguna vez hiciste, fue destrozarme.
Entré como una bola de demolición,
nunca pegué tan fuerte en el amor.
Todo lo que quería era romper tus muros,
todo lo que tú alguna vez hiciste, fue destrozarme,
sí, tú, tú me destrozaste.

Nunca tuve intención de empezar una guerra,
solo quería que me dejaras entrar,
y en lugar de usar la fuerza,
supongo que debería haberte dejado entrar.
Nunca tuve intención de empezar una guerra,
solo quería que me dejaras entrar,
supongo que debería haberte dejado entrar.
Nunca digas que simplemente me marché,
siempre te querré.

Entré como una bola de demolición,
nunca pegué tan fuerte en el amor.


Todo lo que quería era romper tus muros,
todo lo que tú alguna vez hiciste, fue destrozarme,
Entré como una bola de demolición,
sí, simplemente cerré los ojos y me balanceé.


Me dejaste, abrazada a mí misma en una caída rápida
todo lo que tú alguna vez hiciste, fue destrozarme,
sí, tú, tú me destrozaste.
Sí, tú, tú me destrozaste.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Hasta siempre, mi amor

Esta va a ser la última entrada dedicada a una persona especial, y probablemente también sea la ultima entrada en general del blog. No se si volveré a escribir después de esto.

Se que probablemente nunca vayas a ver esto, aunque me gustaría que así fuera.


Ha pasado casi un mes desde la última vez que te vi. Bueno, para ser sinceros, te veo todos los días en sueños, pero supongo que eso no cuenta. Hoy no ha sido distinto. El sueño de hoy ha sido tan bonito que ha sido lo que me ha dado fuerzas para escribir esto.

Simplemente estábamos los dos sentados en la hierba de aquel parque al que una vez te llevé, que tanto nos gustó. Nos mirábamos, hablábamos, llorábamos, y finalmente, reíamos y nos decíamos lo mucho que sentíamos esto y lo mucho que nos queríamos. Era tan bonito... desearía no haber despertado nunca. Así podría haber estado siempre contigo.

Pero se que eso nunca jamás pasará.


Me siento tan culpable por todo...Especialmente por no haber quererte como querías, o como te merecías. Tu hiciste siempre tanto por mi...compartiste aficiones conmigo que no creía que ninguna chica hiciera nunca, siempre me aconsejaste bien, descubriste que mi color debía ser el azul, me ayudaste al principio de la relación con el problema que tenía...

Y mas importante que todo eso, lo que jamás podré olvidar, es que me salvaste. Me salvaste de la miserable vida que tenía hace años. Fuiste el rayo de sol que iluminó un mundo completamente negro en el que ya no creía que pudiera existir luz. Ahora que ya no estás, todo vuelve a ser tan negro como era antes. Pero aun así, me diste mas de dos años de absoluta felicidad, y es algo por lo que nunca podré compensarte.

Se que nunca más volverás a hablarme, ni volveré a verte ni a saber nada de ti. Ya lo he asumido. Pero aun así, nunca te podré olvidar.


Siempre serás la primera persona que me quiso de verdad.

Siempre serás la primera que me hizo ser feliz.
Siempre serás la persona con la que tuve que dormir abrazado toda la noche porque tenías miedo.
Siempre serás la que se volvía loca los jueves por la noche porque al día siguiente nos veíamos.
Siempre serás la única persona que sepa que color es el "azul vegeta".
Siempre serás la que me despedía de esa forma tan curiosa por el whatsapp.

Siempre serás el rostro que jamás desaparecerá de mi corazón.

Siempre serás mi princesa.
Siempre serás mi amor.

Desearía tanto un último abrazó que detuviera el tiempo, ver tu sonrisa una última vez, contemplar tus ojos de nuevo, un último roce de tu suave piel, un último beso verdadero.
Pero todo eso acabó, se que esto es el adiós. 

Un adiós con el que me alejo para siempre de ti.
Un adiós que me quita las ganas de vivir.
Un adiós con el que mueren todos los sueños que hay en mí.
Un adiós con el que me despido para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.

Espero que puedas volver a encontrar a alguien que te quiera tanto o más como yo lo he hecho, y espero que seas muy feliz en la vida.


Nunca te olvidaré.

Hasta siempre.

Nunca se olvida a quien realmente se quiere. Solo puedes resignarte y aprender a vivir sin esa persona.


domingo, 24 de noviembre de 2013

Infeliz cumpleaños



Hoy es mi cumpleaños.

Todos dicen que es un día especial, pero yo nunca lo he visto así. Es solo un día cualquiera.
O eso es lo que siempre pensé, hasta que tu me enseñaste que tal vez si podía ser un buen día. Y durante años lo creí. Pero ahora no estas, y contigo a vuelto a irse esa creencia.

Es inevitable no pensar en ti en esta fecha. 
Hoy no vas a estar, y eso me duele mas que cualquier otra cosa.

Hoy no vamos a ir a cenar ramen, tal y como me dijiste.
Hoy no vas a darme mis regalos, tal y como me dijiste.
Hoy no vas a estar conmigo, tal y como me dijiste.

Hoy no es mas que un día que nunca debería haber existido.
Hoy no es mas que una estúpida fecha , en un estúpido calendario, de un estúpido hombre en una estúpida vida que estúpidamente una vez pensó que tal ve esto no era una estupidez.



Mi mejor regalo de cumpleaños sería una sonrisa tuya...