Dicen que el amor es ese cosquilleo en el estomago. Es estar contento. Es sonreír sin motivo. Es soñar con ella y al levantarse luchar por recordar cada segundo del sueño. Es pensar en esa persona y que de repente y sin ninguna razón, te sientas feliz, feliz como nadie se imagina…
¿Y cuando se acaba eso, que haces? ¿Cómo es posible volver a llevar una vida como la que tenías antes de conocer y experimentar todas esas sensaciones? ¿Y sobre todo, como es posible después experimentar todo eso de la forma más contraria posible?
Porque yo sigo teniendo ese cosquilleo en el estómago, pero no es amor, es dolor. Ya no se lo que es estar contento, solo se lo que es estar triste. Ya no se sonreír sin motivo, pero si entristecerme sin motivo. Ya no quiero recordar cuando sueño con ella, quiero olvidar el sueño lo más rápidamente posible. Ya cuando pienso en esa persona, es imposible que me llegue la felicidad, lo único que me llegan son lágrimas…
Para que no vuelva a ocurrir, tal vez lo mejor sea no volver a amar mas...
Un corazón de acero me voy a mandar hacer; que ni sienta, ni padezca, ni sepa lo que es querer.








