Ya hemos cumplido un mesecito juntos, mi niña. Pensando en ello, la verdad es que se me ha hecho muy corto. Sera verdad eso de que el tiempo pasa volando cuando disfrutas.
¿Y a ti, te ha gustado este mes? Espero que sí, porque a mí me ha encantado.
Me gusta tanto estar contigo haciendo cualquier cosa... ya sea bañarnos en la piscina, dando un paseo en un centro comercial, en el parque de atracciones o simplemente tirado en la hierba mirándote...
Me gusta tanto cogerte de la mano, abrazarte y besarte...
Me gusta tanto esa sonrisa que tienes, lo buena que eres conmigo, las cosas tan bonitas que me dices...
Este solo ha sido el primer mes, pero espero que todos los que me quedan pueda pasarlos contigo, y espero que sean como poco tan buenos como este.
¡Te quiero princesa!
Te he querido en el pasado, te quiero en el presente, y si me lo permites, te querré eternamente
Solo ha sido una semanita de momento, pero me ha encantado. Y ha sido todo gracias a ti. Gracias por hacer que vuelva a sonreír. Gracias por esos días tan geniales que me has hecho pasar. Espero que todas las semanas que me quedan las pase contigo, y que sean como mínimo tan buenas como esta.¡Gracias por la mejor semana de mi vida, princesa!
No te fijes en la letra, no te fijes en la escritura, solo fíjate en quien te escribe, que te quiere con locura
Me encanta lo buena que eres conmigo.
Me encantan todas las cosas que me dices.
Me encantan todas las cosas que me enseñas.
Me encanta que te intereses por mí.
Me encanta como me miras.
Me encanta perderme en esos preciosos ojos que tienes.
Me encanta todo momento que paso contigo.
Me encanta esa piel tan suave que tienes.
Me encanta acariciar tu pelo.
Me encanta cada vez que recuerdo ese delicioso olor que tienes.
Me encanta ver esa sonrisa que es luz en un día totalmente oscuro.
Me encantas toda entera, princesa.
Y sobre todo, me encanta como me haces sentirme.
Felicidad tiene 9 letras, pero para mí solo tiene dos: tu
A veces esperar es una condena. Estar ansioso por algo y parecer que no llega; ver que el tiempo transcurre tan lentamente; observar continuamente una fecha, una hora, y ver que no ha transcurrido ningún tiempo desde la última vez que miraste. Los pensamientos, la emoción, ese nerviosismo cuando se va acercando el momento…
Pero merece la pena la espera, al saber que ese momento tan esperado, incluso aunque no sea como planeabas en un principio, sin duda va a ser un momento memorable.
¿Quién sufre más, aquél que siempre espera o aquél que nunca esperó a nadie?
No puedo creer lo que has conseguido. Has llegado de repente, y has conseguido lo que creía que era imposible. Aunque no hayas hecho nada, me has alegrado, me has animado, has hecho que esté mejor y más contento, algo que sinceramente no pensara que pudiera pasar. Antes lo único que esperaba del día era que se acabara lo antes posible, y ahora te espero a ti, ese momento en que te conectas y me saludas. Te lo agradezco mucho, en serio.
Sin embargo, no sé si estoy preparado para lo que parece que estar por venir. Estoy más contento que antes, pero tengo miedo. Miedo de fracasar por enésima vez. Miedo de decepcionarte, como hago siempre. Miedo de repetir la historia de nuevo, de volver a darlo todo, y de no recibir nada a cambio. Miedo de que al final todo acabe en nada.
Estoy tan cansado…
Creo que ya no puedo más. Cada vez que algo parece que va mejor, todo se acaba volviendo aun más negro antes. Cada vez que me levanto, solo sirve para volver a caerme de boca y hacerme mucho más daño que antes. No encuentro motivos para seguir adelante.
Lo que se supone que hace más feliz de todo, a mí solo me ha arruinado la vida, estoy obligado a tener que alejarme de lo que más me importa y de lo mejor que tengo, no tengo nada a que aferrarme, y a las personas que mas me importan parece que yo no les importo lo suficiente como para querer que este bien y vuelva a ser feliz.
Así que tal vez lo mejor sea abandonar, dejarlo todo, acabar con todo; total, tampoco nadie va a echar de menos a alguien como yo, un cobarde, un estúpido, un completo inútil que nunca ha conseguido nada, incapaz de conseguir nunca nada de lo que se ha propuesto, incapaz de alcanzar incluso el más simple de sus sueños…
¿De que sirve la felicidad si eres incapaz de alcanzarla y quien podría alcanzártela no quiere hacerlo?
Pienso tanto en ti. Cada vez que no tengo nada que hacer, pienso en ti. Cada vez que estoy triste, pienso en ti. Cada vez que intento dormirme dando vueltas en la cama, pienso en ti. Pienso en todo lo malo, en todas las ilusiones que me has negado, en todos los sueños que me has roto… y al final no vale de nada, porque siempre acabo pensando solo en una cosa: en todo lo que me importas y en todo lo que te quiero. Y lo peor de todo es que eres el mejor que tengo, el pensamiento más bonito que puedo imaginar, y estoy obligado a tener que olvidarte. Me pregunto si tú alguna vez piensas en mí... Me pregunto si alguna vez alguien pensará en mí como yo pienso en ti... Hay personas que te llegan tan dentro, que nunca llegan a salir del todo
Miro a la ventana, y no veo nada, excepto un cielo gris, frío, lleno de tristeza y soledad. Un cielo que no es capaz de mostrar el sol, porque todas esas nubes negras lo tapan. Esas nubes de las cuales sale lluvia que no son más que lágrimas de infelicidad; esas nubes de las cuales salen relámpagos y truenos que no son mas que furia y desesperación; esas nubes que cubren el sol… pero que a nadie importan.
Miro a la ventana…y veo un reflejo de mi mismo.
Tristeza, ese sentimiento que siempre aparece cuando menos lo necesitas
¿Por qué me haces esto? Primero no te conocía, pero un día llegaste de casualidad. Empecé a sentirte, y tú empezaste a meterte dentro, muy dentro. Para cuando quise darme cuenta, ya estabas demasiado dentro, y era imposible sacarte. Al principio era una maravilla, durante un tiempo me hiciste ser totalmente feliz. Pero llego un momento en que había que sacarte, había que dejar de vivir de los sueños. Me costó todo lo que tenía y más, pero lo conseguí. Y después de tanto tiempo, volviste. Sin avisar, sin proponértelo. Y volviste a entrar, esta vez mucho más al fondo, y después de tantos años y tras haberme costado tanto, aun no he podido sacarte. ¿Por qué me odias? ¿Por qué eres tan cruel conmigo? ¿Por qué por más que te ignoro, por más que intento borrarte, tú sigues ahí delante de mí, haciéndome daño? Ojala te esfumes y no vuelvas nunca más.
¿Y sabes qué es lo malo? Que quiero que te esfumes, pero también te espero, aun sabiendo que la próxima vez que vuelvas, será también para hacerme daño. Y lo peor es que es tanto lo que siento, que siempre te esperaré, aun sabiendo que con esa intención, no vendrás nunca.
No hay mayor infierno personal que el de esperar sin esperanza